PROGRAMAS
Área de Conservación Comunitaria Chacaracual
La isla de Margarita tiene una gran diversidad biológica, pero el turismo masivo, los urbanismos y la uso intensivo de los recursos amenazan sus especies y ambientes naturales. A pesar de la existencia de dos parques nacionales y tres monumentos naturales, estas áreas protegidas resultan insuficientes para asegurar la viabilidad a largo plazo de la biodiversidad margariteña. Destaca especialmente la desprotección de la Península de Macanao, que ocupa la parte occidental de la isla, y aún incluye ecosistemas xerofíticos prístinos. Solo una pequeña zona de matorrales litorales ubicados al norte de la península está protegida como parte del Parque Nacional Laguna de La Restinga; el resto de los ecosistemas como matorrales y bosques secos están amenazados por la minería a cielo abierto de arena, la tala ilegal y la caza furtiva. Desde 1973 existen propuestas para crear diferentes figuras de protección para resguardar la biodiversidad de la península, las cuales fueron retomadas en la década de los noventa por Provita. Desde 1998, el Ministerio del Ambiente lidera una propuesta para la creación de la Reserva de Fauna de Macanao, la cual ha sufrido serios retrasos por falta de voluntad política e intereses económicos, y su estado actual es incierto. Esta incertidumbre amenaza a las más de 80 especies de vertebrados de la península, donde destacan importantes endemismos como el único venado insular y la cotorra margariteña, Ave Regional del Estado Nueva Esparta, y el psitácido más amenazado de Venezuela.

En base a esta situación en el año 2009 Provita, con el respaldo de las comunidades locales y fondos aportados por la organización inglesa World Land Trust, adquirió una propiedad de 732 hectáreas que protege a un dormidero y a una zona de reproducción de la cotorra margariteña, además de ser hábitat para el venado margariteño, cunaguaro y otras especies prioritarias de la región. Denominada Área de Conservación Comunitaria Chacaracual (ACCC) es una de las pocas quebradas prístinas que se conservan en la península, aunque en la parte baja opera una arenera, la cual estuvo paralizada por varios años por la presión ejercida por la vecina comunidad El Horcón. Por ello, esta comunidad fue la principal motivadora para la adquisición del terreno y creación de la figura de Área de Conservación Comunitaria, con lo que se espera su participación en el manejo y uso sostenible de su biodiversidad.

Así, en el ACCC se ha previsto desarrollar actividades de monitoreo de biodiversidad, investigación en biología y ecología, además de respaldar a las comunidades en actividades de ecoturismo (con senderismo, observación de aves, rutas de trekking), educación ambiental y uso sostenible de especies locales (como extracción de frutos, semillas, savia). De manera especial, se planea desarrollar un centro de capacitación en ecología y conservación de zonas áridas y poblaciones de loros, que cuente con el respaldo de investigadores de universidades y centros de investigación asociados a Provita.


World Land Trust
www.worldlandtrust.org